Técnicas Suelo Pélvico

tecnicas-suelo-pelvico

En las técnicas de Suelo Pélvico, antes de iniciar un tratamiento es fundamental realizar una entrevista personal y una exploración exhaustiva del paciente. Todo ello para poder aplicar el plan de cuidados más adecuado y el tratamiento individualizado correcto.

Una vez que se valora el problema del paciente, se plantea un programa de tratamiento preventivo o curativo. Este tratamiento consistirá en sesiones individuales.

A continuación indicamos los tratamientos que se realizan en nuestra unidad de suelo pélvico:

Medidas higiénicas y dietéticas

Corrección de las alteraciones posturales, así como de los factores dietéticos que pueden afectar al suelo pélvico, como por ejemplo el estreñimiento.

 

Reeducación vesical

El término reeducación vesical se utiliza para incluir toda una serie de pautas de control de la micción. Como herramienta de valoración utilizaremos el diario miccional, fundamental tanto para el diagnóstico como para comprobar la evolución del paciente. El reentrenamiento de la vejiga consiste en establecer un horario de las veces en que debe intentar orinar, tratando de no orinar fuera de los tiempos marcados, y realizar un control de la ingesta de líquidos. El objetivo será conseguir un intervalo entre micciones de 2-3 horas.

 

Propiocepción

propiocepcion
Trabajando la propiocepción se conseguirá ser conscientes de la estructura muscular del suelo pélvico, esto es fundamental para realizar un correcto trabajo de esta musculatura. Así se lograra realizar adecuadamente los ejercicios de tonificación y relajación.

 

Biofeedback

El término biofeedback está compuesto por la palabra griega bio que significa vida y la palabra inglesa feedback que significa retroalimentación o retroinformación.

Mediante dos tipos de electrodos: electrodos de superficie (se colocan en la musculatura perineal) o electrodos intracavitarios (sondas vaginales o rectales dependiendo del problema a tratar o prevenir).

Estos electrodos serán los encargados de captar la actividad eléctrica de los músculos del suelo pélvico, tanto en estado de reposo como de contracción, y transformar estas señales en otras que se puedan medir y ver a través de la grafica de la pantalla de nuestro aparato de biofeedback. Con lo que conseguiremos que el paciente visualice y sea consciente tanto de la contracción como de la relajación, y así aprenda a controlarla y modificarla de forma voluntaria. Esta es la forma más adecuada de que los pacientes en cada sesión refuerce los ejercicios aprendidos y evalúe los logros conseguidos. Los pacientes reaprenden el proceso de la continencia a través de la visualización de la acción de contraer y relajar su suelo pélvico.

Con el tratamiento de biofeedback se asegura la correcta realización de los ejercicios de Kegel, es decir, realizar correctamente la contracción de la musculatura del suelo pélvico. Los diferentes programas de biofeedback, presentes en nuestra unidad de suelo pélvico, se adaptaran a las necesidades individuales de cada paciente. Durante todo el tratamiento es fundamental la implicación y motivación del paciente para conseguir el mejor resultado posible.

Además el biofeedback puede emplearse durante el embarazo ya que resulta inocuo para la embarazada y le ayudara a saber contraer y relajar esta musculatura en el momento del parto.

 

Electroterapia

A través de nuestro aparato de Electroestimulación y mediante sondas especiales para cada caso, se conseguirán pequeñas corrientes (no dolorosas) que permitirán el refuerzo muscular.

 

Masaje perineal

El objetivo del masaje perineal es que el suelo pélvico se estire, se ablande y tenga más elasticidad. Se suele vincular a la preparación al parto, ya que reduce el riesgo de episiotomías y sirve para conocer las sensaciones que experimentara esta zona en el expulsivo. Pero no se puede olvidar que también se puede utilizar tanto para la congestión vulvar como para el vaginismo.

 

Abdominales hipopresivos

Consisten en crear una hipopresión dentro de la cavidad abdominal. Mediante una contracción de nuestro músculo diafragma en espiración, con lo que se conseguirá una presión negativa dentro de la cavidad abdominal y pélvica. Con ello conseguiremos no dañar nuestra musculatura del suelo pélvico mientras se refuerza la faja abdominal. Estos abdominales hipopresivos se deberán realizar mejor que los abdominales convencionales, ya que estos producen una presión abdominal que conlleva a un sobreesfuerzo del periné y de los ligamentos, favoreciendo el descenso de los órganos y la incontinencia urinaria.